Parámetros personalizados y su impacto en la combustión
Para hornos de pizza, calderas y equipos de hostelería alimentados por gas, la geometría del quemador debe ajustarse perfectamente al espacio de la cámara de combustión.
Diámetro del tubo: los diámetros habituales de 40 mm, 50 mm y 60 mm determinan el número de Reynolds del flujo de aire, afectando directamente el efecto de premezcla entre aire y combustible.
Longitud: personalizada según la profundidad del horno para garantizar que la llama cubra toda la zona de calentamiento y evitar puntos ciegos térmicos.
Modulación de potencia: Al cambiar el tamaño del orificio o la densidad de disposición, la potencia puede ajustarse con precisión desde miles hasta decenas de miles de BTU para satisfacer distintas necesidades, desde cocinas domésticas hasta calderas comerciales.
Efecto Venturi: Mediante boquillas y eyectores diseñados con precisión, se aspira aire primario aprovechando la diferencia de energía cinética para garantizar una relación óptima entre aire y combustible.
Adherencia de la llama: Una disposición precisa de los orificios produce una llama azul estable, evitando apagones o retrocesos de llama, lo cual es fundamental para el funcionamiento a 500 °C.